¿Hay Una Real Implementación Del Proceso De Paz En Colombia?

Columna de Opinion N°2

 

 

  

 

Andrés A. Sánchez Mendoza

 

Programa de Ciencias Políticas, UNAD

 

Historia De Las Ideas Políticas

 

 Fabio Andrés Cruz

 

20 de Octubre de 2020

 

 

 

Universidad Nacional Abierta y a Distancia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Hay Una Real Implementación Del Proceso De Paz En Colombia?

 

Si hubo una razón para hacer campaña política en el año 2014 fue el tema de la paz, esa bandera que se apoderó de ella el presidente de la republica del momento fue el motivo para continuar con su gobierno y pasar a la historia como el verdadero héroe nacional que acabaría con los más de 50 años de conflicto que vivía nuestro país. Pero surge una pregunta: ¿Hay una real implementación del proceso de Paz? Y sin dar respuesta aun a este interrogante surgen otras dos más: ¿Que hace que un tema como la paz sea lo más importante en la agenda política de una nación y porque conseguirla de una forma y no de otra?

Esas interrogantes son las que salen a relucir después de haber transcurrido un tiempo de implementación y en los que no se ven los resultados esperados, es cierto no hay acuerdo de paz perfecto, pero acuerdo a preceptos de justica establecidos desde la antigüedad donde se busca que el castigo sea acuerdo a la falta cometida y sobre todo respaldado por un estado, más específicamente por un gobierno, teniendo en cuenta unas leyes justas que le dé la legitimidad del caso y de esta forma sentar el precedente, es un deber hacer algo de justicia en el proceso de implementación para que exista el temor de no volver a cometer las mismas acciones que llevaron al país a un estado de guerra continua, solo por querer defender unas ideas e implementar formas de gobierno por medio de las armas, la guerra y la violencia.

El hombre desde sus inicios siempre ha sentido la necesidad de vivir en comunidad, no solo para realizarse como ser humano, sino porque de esta forma busca sentir seguridad, sentir protección, una protección que es más efectiva si se establece por acuerdos, por pactos sociales, los cuales por común acuerdo entre los miembros de una sociedad le dan ese derecho a alguien que los represente, alguien quien por medio de instituciones haga ese papel de impartir justicia y responda por ese valor que es uno de los más importante de la vida humana, que es la seguridad y protección de todos.

Una seguridad que permita cumplir con la primera necesidad del hombre, la supervivencia.

Es importante tener en cuenta que acuerdo a Hobbes: un estado se ha constituido cuando una multitud de hombres establece un convenio entre todos y cada uno de sus miembros, según el cual le da a un hombre o asamblea de hombres por mayoría el derecho de personificar a todos, es decir representarlos. Cada individuo el que haya votado a favor como haya votado en contra autorizará todas las acciones          de ese hombre o asamblea de hombres, igual si se tratara de los suyos propios, a fin de vivir pacíficamente en comunidad y de encontrar protección contra otros hombres. Esa representación fue la que en su momento recibió el presidente Juan Manuel Santos para que representara a los colombianos y tuviera el derecho de llevar un proceso de paz.                         

De esta manera podemos ver que desde principios de la vida en sociedad, las personas queremos primero que todo tener la seguridad de vivir en paz y en tranquilidad, con la intención de poder desarrollar las demás capacidades y conseguir lo necesario para su supervivencia sin el miedo de ser invadido y que le sean robadas sus propiedades y sus pertenencias, de esta manera vemos que históricamente el hombre ha buscado lo mismo que otras épocas con lo del proceso de paz: seguridad, por esta razón se avala la campaña política que tuvo como promesa de campaña la paz, una razón suficiente para recibir un respaldo mayoritario de la ciudadanía en general, el pueblo busca ese bien común por medio del gobierno y en este caso el apoyo a la candidatura fue por ese fin; sin embargo no todo es color de rosa en vista que otra parte de la población no estaba de acuerdo de la forma como se harían esos acuerdos, los cuales temían por posibles casos de impunidad o el no reconocimiento de algunos delitos por parte de la guerrilla y esto sería un mal ejemplo para las futuras generaciones que pueden ver una debilidad del estado a la hora de castigar este tipo de acciones violentas.

A pesar de todo esto siempre se tiene la esperanza de conseguir la paz, que haya una implementación real del proceso de paz, de los acuerdos pactados, entendiendo el deseo de todos los colombianos de obtenerla de una manera diferente a como se había venido buscando, con todos sus defectos y virtudes, por esta razón se apoya un proyecto político basado en estas premisas, pues es la única forma de saber si algo funciona, pero ¿sí es bueno adelantar un acuerdo de paz donde pueden quedar cierto tipo de delitos en la impunidad?, ¿si sería bueno dejar en manos de una justicia transicional la administración de justicia de esos acuerdos sin tener la seguridad de que sea una justicia imparcial?, ahí es donde está la preocupación de algunos ciudadanos que creen q el deber ser es que aquellas personas que en algún momento cometieron delitos, sean castigados con una pena justa que sea equivalente al daño causado, está claro que por naturaleza nadie va a querer un daño para sí mismo, por tal razón no serían honestos a la hora de las confesiones y exposición de verdades ante la JEP, razón por la cual no se tendrían los resultados esperados a la hora de hacer contratos o pactos sociales, pues se estaría violando ese principio inviolable de dar castigo al que haya causado algún daño, solo por el hecho de estar en medio de un proceso y haber hecho parte de un grupo armado que usaba una ideología política como escudo para cometer crímenes, algunos de lesa humanidad.

A pesar de todas las vicisitudes y tropiezos por los que pasa un proceso de paz, es importante así como se tiene el deseo de vivir en paz, también entender el deseo de hacer justicia, una justicia no rígida pero tampoco permisiva que mande un mensaje de impunidad a la sociedad y que por el contrario sea un proceso que nos muestre lo que desde un principio ha buscado el ser humano: vivir en paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios